Empecé por el hardware
Los primeros desmontajes fueron iPhones — el 5C, el 5S, algún modelo intermedio. Me fascinaba que un montón de piezas, juntas, hicieran funcionar un sistema operativo entero. Quería entenderlas una a una.
De los teléfonos pasé a los Mac: placas base, fuentes de alimentación, disipadores, conexiones. El hardware es mi terreno natural: le meto mano desde que era un chaval.
Con el software me costó más. Escribí mis primeras líneas en la escuela, en los proyectos que nos ponía el profesor; luego seguí por mi cuenta, y ahora es la parte en la que estoy más avanzado.
Quiero dar las gracias a mi profesor de informática del ITIS, Luigi Olivieri. Me dio las bases cuando de verdad las necesitaba.







